Sitio de Cuautla… el inicio.

A las siete de la mañana del 19 de febrero, cuatro columnas de soldados realistas salieron del campamento del Calvario con dirección al Convento de San Diego. Dos de las columnas se dispersaron, una a la derecha y la restante a la izquierda, para atacar a cada flanco de la posición. Las dos restantes marchaban al frente, donde cada una llevaba una batería, en los flancos unos regimientos y al centro, en una carroza, iba Calleja. Morelos, mientras tanto, advirtió en el campo que iban a ser atacados, y dio orden de que no se atacara a las columnas realistas hasta que hubiesen llegado a la plaza, y en la retaguardia colocó a Galeana.

Cuando la tropa realista avanzó hasta la posición norte de la calle Real, casi llegando a la plaza de San Diego, los realistas hicieron fuego, y entonces comenzó el enfrentamiento. Galeana se lanzó a luchar contra todos los soldados españoles. Sagarra, coronel español, al ver a Galeana e identificarlo como jefe insurgente, le disparó a quemarropa, sin embargo Galeana salió ileso y mató a Sagarra. Galeana ordenó a su sobrino Pablo para detener al enemigo. Cuando muchos insurgentes vieron la situación perdida se oyó un grito diciendo «todo se ha perdido, han derrotado al general Galeana», los soldados insurgentes y el capitán Larios huyeron hacia la plaza. Una tropa de dragones estuvo a punto de tomar la ciudad, pero un niño de 12 años, llamado Narciso Mendoza, hizo estallar un cañón, con el que las tropas realistas huyeron dispersas. Tras la batalla, Morelos acudió a cada una de las casas atacadas, a dar dinero y víveres a los afectados. Esta batalla le hizo ver a Morelos la posibilidad de derrotar al ejército realista, e incluso de llegar hasta la Ciudad de México.

Tras el fallido ataque a Cuautla, Calleja escribió a Venegas afirmando que en Cuautla se encontraban cerca de doce mil insurgentes, y que si no era posible tomar la ciudad, pondría un sitio. Esa noche, reunió en junta de guerra a todos los militares realistas para discutir el cerco; al día siguiente, Calleja comunicó al Ministerio de Guerra la decisión tomada: se impondría un sitio de entre seis u ocho días a Cuautla, y solicitaba refuerzos para poder abarcar todas las salidas, que en total sumaban una legua, pero podía reducirse a la tercera parte…

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